Si las sustancias depresoras apagan controles, las estimulantes lo que hacen es encenderlos. Su acción sobre el SNC radica en aumentar la actividad de varios centros encargado de diversas funciones. Es así, que algunos de los efectos más comunes en este grupo de sustancias es la supresión de la sensación de cansancio, aumentó de la vitalidad, desaparición del sueño y aumentó en el estado de alerta.
Las sustancias más conocidas que clasifican en esta categoría son:
■Múltiples derivados de la hoja de coca: cocaína, basuco, crack, pasta base, etc.
■Anfetaminas: Químicamente es una familia relativamente extensa y que estructuralmente tiene varias “primas hermanas” como el éxtasis. Si bien en los años 60’s tuvieron muchos usos médicos, hoy están restringidos a situaciones muy específicas como el tratamiento de la narcolepsia.
■Xantinas: alcaloides derivados de plantas como el té, el café, el cacao. Los alcaloides específicos sería la cafeína (café), la teobromina (cacao) y la teofilina (té).
■Bebidas “energizantes”: Si bien la cafeína es muy común en este tipo de bebidas, otras también contienen taurina, ginseng y glucuronolactona.
■Metanfetamina: El principio activo es la desoxiefedrina. En las calles de USA se le conoce como “cristal” o “Ice”. Si bien su aparición no es reciente, si lo es su consumo pandémico que ha emergido en el curso de los últimos 10 años.
Aclaración de otra creencia errónea. Mucho se ha especulado acerca de las llamadas bebidas energizantes, que como ya vimos realmente son estimulantes. Lo que puede suceder tras beber tres latas de alguna de las marcas más comerciales, es muy equivalente a lo que se podría experimentar con tres tasas de un café bien cargado: insomnio, desaparición del apetito y aumento en el estado de alerta. Con esto, no vamos en contravía de la recomendación clara y explícita de los fabricantes: evitar su suministro a menores de 14 años.
Aquí podríamos entrar en un limbo legal infecundo. Si se evita que los menores de edad consuman bebidas energizantes en tanto que son SPA y la ley es muy clara en ese sentido ¿vamos a dejar de darles té, café o chocolate al desayuno?